La Cámara Nacional de Acuacultura ha solicitado formalmente al Gobierno ecuatoriano la evaluación urgente de medidas de retaliación comercial frente a Brasil, debido a las restricciones que impiden el ingreso del camarón nacional a dicho mercado. Esta petición responde a un déficit comercial sostenido y a la falta de condiciones equitativas en el intercambio bilateral de bienes. La iniciativa busca proteger los intereses del sector exportador ecuatoriano mediante acciones amparadas en normativas de comercio internacional frente a la asimetría actual.
Asimetría comercial
La solicitud gremial se fundamenta en cifras que reflejan una profunda desigualdad en la balanza comercial no petrolera, la cual cerró el año 2025 con un déficit de 926 millones de dólares a favor de Brasil. Esta tendencia se ha mantenido durante el primer trimestre de 2026, periodo en el que Ecuador exportó mercancías por un valor de apenas 34 millones de dólares, frente a importaciones que alcanzaron los 259 millones de dólares. Las estadísticas evidencian una brecha de 225 millones de dólares en tan solo tres meses, acentuando la disparidad en las relaciones aduaneras bilaterales.
Enfoque automotor
Como mecanismo directo de compensación, la entidad propone que las eventuales medidas recaigan de forma específica sobre el sector automotor brasileño, el cual representa una cuota representativa de las importaciones ecuatorianas. Durante el año 2024, el ingreso de vehículos y productos automotrices de ese origen sumó aproximadamente 115,09 millones de dólares, lo que equivale al 11,1% del total importado desde dicha nación. Entre enero y marzo de 2026, solo dos subpartidas correspondientes a automóviles brasileños registraron ingresos por 20,56 millones de dólares, reflejando un incremento del 66,8% respecto al mismo lapso del año anterior.
Medidas propuestas
Las alternativas planteadas para el análisis del Comité de Comercio Exterior incluyen la imposición de una sobretasa arancelaria temporal, la suspensión de preferencias comerciales o la aplicación de recargos compensatorios. Se sugiere que estas acciones de retaliación tengan una vigencia inicial de doce meses, sujetas a revisiones trimestrales y condicionadas a la apertura plena y verificable del mercado brasileño para el camarón de Ecuador. Asimismo, se contempla la posibilidad de excluir ciertas partes, piezas y componentes en formato CKD o SKD que resulten indispensables para la industria de ensamblaje nacional, bajo una justificación técnica adecuada.
Cronograma de apertura
De manera complementaria a las medidas comerciales, el sector acuícola insta a las autoridades nacionales a exigir al socio comercial un cronograma detallado que garantice el levantamiento de las barreras existentes. Este proceso de regularización aduanera requerirá la habilitación formal de establecimientos, la convalidación de certificados sanitarios, condiciones de admisibilidad y la autorización efectiva para los embarques ecuatorianos. La consolidación de estos requisitos determinará si las relaciones transitan hacia un marco de verdadera reciprocidad para el comercio exterior ecuatoriano.
Fuente: El Productor