La administración del Canal de Panamá se encuentra analizando la viabilidad técnica y operativa de desarrollar una nueva terminal portuaria en el sector del Pacífico, enmarcada dentro de su visión estratégica a largo plazo. Este proyecto surge como una respuesta directa a las dinámicas actuales del comercio marítimo mundial, caracterizadas por el continuo incremento en las dimensiones y capacidades de los buques de carga. El objetivo de esta planificación es garantizar que la infraestructura interoceánica pueda atender de manera eficiente a embarcaciones que, en un futuro cercano, podrían rebasar los límites físicos y las dimensiones máximas permitidas por las actuales instalaciones de la vía panameña. La iniciativa busca anticiparse directamente a una industria naval que mantiene su firme apuesta por el desarrollo de naves de mucha mayor envergadura comercial.
La iniciativa fue detallada por la administradora de la vía, Ilya Espino de Marotta, durante el desarrollo del Foro Marítimo, Logístico y Portuario 2026. En este espacio, se especificó que la alternativa de construcción se mantiene aún en una fase preliminar de estudio, proyectándose para un horizonte operativo que abarca de 25 a 30 años, por lo que no forma parte de las intervenciones inmediatas de la entidad. El aspecto técnico más relevante de la propuesta consiste en emplazar esta hipotética tercera terminal fuera de las aguas internas del canal panameño. Dicha ubicación exterior permitiría liberar a las operaciones logísticas de las actuales restricciones de gálibo y evitaría los obstáculos físicos que imponen los puentes existentes sobre la ruta comercial interoceánica.
Esta evaluación de expansión portuaria en el Pacífico se integra a una hoja de ruta más amplia ya trazada por la entidad administradora para optimizar su capacidad logística frente a los desafíos del sector naviero. Entre las acciones complementarias se incluye el desarrollo y la optimización de otras terminales proyectadas, específicamente Corozal en el lado del Pacífico y la zona de Isla Telfers situada en la vertiente del Atlántico. Estas proyecciones a largo plazo coinciden con un periodo en el que la vía interoceánica requiere ejecutar ajustes dinámicos y temporales en sus operaciones diarias. Actualmente, la administración canalera debe gestionar los retos derivados del nivel de calado y aplicar modificaciones en los tránsitos a través de las esclusas Neopanamax, buscando equilibrar las limitaciones técnicas con las altas exigencias del mercado global.
Fuente: 360 Radio