La conectividad terrestre entre las regiones Sierra y Costa del Ecuador enfrenta una interrupción importante que incide directamente en el transporte de carga y la logística comercial. Desde el viernes 6 de noviembre de 2026, el paso vehicular en la vía Alóag-Santo Domingo se encuentra totalmente suspendido a la altura del kilómetro 83. Esta medida preventiva se determinó por un tiempo estimado de 10 días, debido al desprendimiento de rocas de gran volumen que bloquearon por completo ese punto clave de la arteria vial. Las autoridades pertinentes han establecido este cierre para precautelar la integridad de los transportistas logísticos y los viajeros frecuentes, ante la inestabilidad crítica que presentan las laderas rocosas adyacentes a la carretera.
Para habilitar nuevamente el flujo del transporte, las cuadrillas técnicas iniciaron operaciones urgentes de fragmentación de las rocas y remoción de escombros acumulados en la calzada. Estas labores están respaldadas por el ingreso de maquinaria pesada, la cual comenzó sus maniobras de limpieza a partir del sábado 7 de noviembre. El ritmo de avance de las intervenciones dependerá estrictamente del comportamiento del clima en la zona y de las condiciones de firmeza estructural que presente la montaña afectada. Durante todo el periodo de mantenimiento intensivo, las autoridades viales mantienen la prohibición absoluta de circulación para cualquier vehículo comercial o particular que intente cruzar por el tramo restringido de la ruta.
Este evento representa un obstáculo directo para las flotas de transporte pesado que diariamente movilizan mercancías vinculadas a las actividades de importación y exportación ecuatoriana. El bloqueo prolongado obliga a los operadores logísticos y aduaneros a reprogramar sus itinerarios para asegurar que los contenedores lleguen a tiempo a los principales puertos marítimos del país. La interrupción en esta ruta principal genera incrementos en los tiempos de tránsito terrestre y requiere una coordinación precisa para evitar penalizaciones por retrasos en el embarque de los despachos internacionales o en la entrega de productos en las instalaciones industriales del interior del país.
Para mitigar las afectaciones en la cadena de suministro, las entidades oficiales han dispuesto la obligatoriedad de utilizar rutas alternas que permitan mantener activo el traslado de los camiones de carga pesada. La adaptación rápida a estos desvíos es fundamental para prevenir el congestionamiento masivo en los accesos limítrofes hacia Pichincha y Santo Domingo. Los responsables del transporte comercial deben monitorear continuamente las actualizaciones emitidas por los canales informativos oficiales para conocer el estado actualizado del clima, los reportes de las maquinarias trabajando y las confirmaciones definitivas sobre la fecha de reapertura del kilómetro 83.
Fuente: El Comercio