La economía ecuatoriana continúa demostrando su fortaleza en los mercados internacionales a través del sector agroalimentario y acuícola. Durante el periodo comprendido entre enero y julio de 2026, las exportaciones no petroleras del país generaron ingresos por 17.565 millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 4,4 por ciento. Dentro de la canasta exportable, los productos comestibles mantienen un rol protagónico al abarcar el 64 por ciento de las ventas externas, posicionando siete de estos rubros dentro del top 10 de productos más comercializados. Este desempeño consolida al país como un actor estratégico y un foco logístico fundamental para la seguridad alimentaria global, en especial frente a la creciente urbanización y la reducción de tierras cultivables en potencias económicas como China.
La evolución de la balanza comercial ecuatoriana refleja un cambio estructural significativo que se aceleró a partir del año 2015, cuando los ingresos por exportaciones no petroleras superaron de manera definitiva a las exportaciones petroleras. Según los datos históricos del Banco Central del Ecuador, entre los años 2022 y 2024, las ventas externas de alimentos sumaron un ingreso promedio anual de 15.730 millones de dólares. En la actualidad, el ecosistema agroexportador agrupa a la mayor parte del tejido empresarial, evidenciado por el hecho de que casi el 80 por ciento de las cien empresas exportadoras más grandes del país en 2025 pertenecen a los sectores acuícola, pesquero, cacaotero, bananero y agroindustrial.
Liderazgo regional y dependencia
Un informe reciente de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo revela que el 95 por ciento de la economía nacional depende de la comercialización de materias primas, concentrándose el 54 por ciento específicamente en el rubro agrícola. Esta estructura productiva ubica a Ecuador en el tercer lugar de mayor dependencia en América Latina y el Caribe, y en la vigésimo quinta posición a escala mundial. Pese a este índice de dependencia, a nivel competitivo el país mantiene el liderazgo indiscutible en la provisión global de camarón y banano, captando este último una cuota de mercado internacional del 28 por ciento, al tiempo que se posiciona como el segundo mayor proveedor de conservas de atún, superado únicamente por Tailandia.
Innovación ante riesgos climáticos
Para asegurar la continuidad operativa y mitigar riesgos logísticos, climáticos y sanitarios, los diferentes gremios exportadores están ejecutando fuertes inversiones en tecnología de prevención. El sector bananero destinó 1,8 millones de dólares en el último año a esquemas de bioseguridad, complementando estos esfuerzos con el monitoreo climático satelital y el uso de inteligencia artificial para prever impactos del fenómeno de El Niño. Asimismo, mediante financiamiento multilateral, se investigan variedades resistentes a plagas agresivas como el Fusarium Raza 4 y el Moko. Por su parte, la industria cacaotera, enfrentando una contracción en el valor de exportación de 54,6 por ciento hasta julio de 2026 debido a la volatilidad internacional del precio del grano, dirige su capital hacia la creación de una marca país que impulse la exportación de productos derivados con mayor valor agregado.
Fuente: Forbes Ecuador