El sistema portuario nacional atraviesa un escenario de contingencia ante la decisión gubernamental de incluir a importantes recintos aduaneros y terminales marítimas dentro del esquema de desconexión temporal del Sistema Nacional Interconectado (SNI). Esta medida de racionamiento se enmarca en la actual crisis de estiaje que impacta severamente la capacidad de generación hidroeléctrica del Ecuador, mermando los caudales de centrales críticas como Coca Codo Sinclair. En consecuencia, el requerimiento oficial de reducción energética ha puesto a prueba la operatividad ininterrumpida que exige el transporte logístico internacional, obligando a las empresas a replantear sus esquemas de suministro.
Las disposiciones de restricción energética alcanzan a infraestructuras de vital importancia para el comercio exterior, entre ellas el Puerto de Aguas Profundas de Posorja, actualmente operado por DP World, y el Puerto Marítimo de Guayaquil "Libertador Simón Bolívar", concesionado a la compañía Contecon Guayaquil. Al encontrarse catalogadas dentro del segmento de Alto Voltaje 1 (AV1), que agrupa a industrias manufactureras y grandes consumidores, estas instalaciones han debido transitar hacia una dependencia de sistemas propios. Fuentes del Gobierno ecuatoriano han señalado que ambas concesionarias cuentan con redes de autogeneración activas, las cuales permitirían mantener la continuidad de las operaciones aduaneras y portuarias sin detener el flujo de las exportaciones.
Impacto en la exportación
El sector exportador, canalizando sus alertas a través de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), ha manifestado una profunda preocupación frente a las vulnerabilidades logísticas que desencadenan estas desconexiones eléctricas del sistema público. El gremio advierte sobre el riesgo inminente de una ruptura en la cadena de frío para múltiples productos perecibles, considerando que el ochenta y cinco por ciento de las exportaciones regulares requiere condiciones de temperatura estrictamente controlada. La desconexión prolongada o no programada amenaza con provocar la acumulación masiva de contenedores refrigerados en los patios portuarios, generando pérdidas de itinerarios navieros y forzando a los exportadores a incurrir en costos adicionales por reprogramación de embarques de última hora.
Frente a este panorama de inestabilidad, los representantes empresariales solicitan que las terminales portuarias reciban la declaratoria formal de zonas estratégicas, lo que garantizaría su exclusión inmediata de los cronogramas de desconexión del SNI. Se argumenta que los equipos térmicos de respaldo instalados por las operadoras privadas funcionan frecuentemente como soporte para emergencias, careciendo en algunos casos de la autonomía ideal para reemplazar de forma sostenida al servicio eléctrico nacional frente a desconexiones continuas. La adopción de esta medida de exclusión buscaría salvaguardar no solo la calidad de las mercancías de exportación, sino también los estándares de seguridad integral que rigen el ingreso y salida de bienes en las fronteras marítimas ecuatorianas.
Fuente: Primicias