Productores de maíz amarillo duro del Ecuador, agrupados en ASOPRACOR, presentaron un pronunciamiento público ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería solicitando la suspensión de nuevas licencias de importación de trigo destinado a la elaboración de alimentos balanceados para los sectores avícola y pecuario, en el contexto de la cosecha nacional del grano, iniciada el pasado 1 de abril de 2026.
El fundamento de la solicitud reside en que el trigo opera como sustituto del maíz en las formulaciones de balanceados para aves y porcinos, de modo que cada tonelada importada reduce la demanda potencial de la producción nacional. El gremio sostiene que la autorización de licencias durante el período activo de comercialización de la cosecha contraviene el Reglamento de Comercialización del Maíz Amarillo Duro, instrumento normativo que establece la obligación de la industria de priorizar la adquisición de producción interna antes de recurrir a compras externas, y que circunscribe estas últimas a situaciones de déficit comprobado de oferta interna, acreditado mediante balances técnicos oficiales.
Según el pronunciamiento de ASOPRACOR, el sector representa a más de 200.000 familias agrícolas e integra una cadena productiva que generaría aproximadamente 609.000 empleos directos e indirectos en el país. El gremio advierte que una contracción de la demanda interna comprometería los ingresos de los productores rurales y la sostenibilidad futura del cultivo, en particular en las provincias donde el maíz constituye una de las principales actividades agrícolas.
Entre los pedidos formalizados ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería figuran la suspensión temporal de nuevas licencias de importación de trigo y otros sustitutos del maíz mientras exista producción nacional disponible para comercialización, la publicación de balances oficiales actualizados de oferta y demanda, y la divulgación de los volúmenes de maíz efectivamente adquiridos por la industria de balanceados y proteína animal. El sector cuestiona además la ausencia de transparencia en los criterios técnicos aplicados para la autorización de cupos de importación en el período actual.
Los representantes del sector maicero fundamentan su posición en los principios de soberanía alimentaria consagrados en la Constitución de la República y anuncian que continuarán exigiendo el cumplimiento de la normativa vigente con el objeto de garantizar la absorción de la cosecha ecuatoriana. La posición del gremio se enmarca en el debate sobre el abastecimiento de materias primas para la industria de balanceados y el equilibrio entre la producción agrícola nacional y las necesidades de importación para atender la demanda de los sectores avícola y pecuario.
Fuente: El Productor