El Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Ecuador y Canadá establece contingentes arancelarios o cupos anuales libres de aranceles para la importación de carne de res y de cerdo desde el país norteamericano, como parte de una estrategia orientada a proteger a la industria nacional. Para determinados tipos de carne que no compiten con la producción local, el acuerdo prevé en cambio un plazo de desgravación arancelaria de entre cuatro y doce años, sin un volumen máximo de importación.
En el caso de la carne de res, el contingente arancelario cubre cortes frescos, refrigerados o congelados. Durante el primer año de vigencia del acuerdo, el volumen máximo permitido será de 70 toneladas. Ese cupo aumentará en 10 toneladas anuales hasta el cuarto año y, a partir del quinto, el incremento será de cinco toneladas por año, hasta quedar fijado de manera permanente en 210 toneladas anuales desde el año 26. Los volúmenes que excedan el contingente continuarán pagando el arancel de importación vigente, de 20 %. Como excepción, los cortes finos de carne de res se desgravarán de forma gradual en un plazo de diez años, sin cupos anuales.
Para la carne de cerdo, el TLC estableció un contingente inicial de 525 toneladas libres de aranceles durante el primer año, que aumentará en 50 toneladas anuales entre el segundo y el sexto año, y en 20 toneladas por año de manera indefinida a partir del séptimo. Dentro de este contingente podrán importarse piernas, paletas, carne deshuesada, chuletas, costillas y otros cortes de cerdo frescos, refrigerados o congelados; los volúmenes que superen el cupo anual pagarán un arancel de 45 %. Para pieles de cerdo, tocino sin partes magras y grasas de cerdo se fijó un contingente anual de 1 500 toneladas para el primer año, con incrementos de 30 toneladas anuales hasta el décimo año, cuando el cupo quedará fijo en 1 770 toneladas al año; fuera de este contingente, estos productos pagarán un arancel de 30 %.
El acuerdo contempla asimismo una desgravación arancelaria gradual, sin límites de volumen, para productos que no compiten con la producción nacional. La carne de cordero reducirá su arancel de manera progresiva en un plazo de cuatro años, mientras que los cortes finos o de alta calidad de carne de res se desgravarán en diez años. En un plazo de doce años se eliminarán los aranceles para despojos de carne, como lengua e hígado, y para carnes procesadas de cerdo y de res, entre ellas jamones, paletas de cerdo, tocino y carne de res salada o ahumada. Actualmente estos productos registran aranceles de entre 20 % y 45 %, y en algunos casos un arancel variable adicional.
Por su importancia para la industria nacional, quedaron excluidos de las negociaciones del TLC las canales o medias canales de res y de cerdo, es decir, los animales enteros faenados, así como la carne de pollo y otras aves de corral.
Fuente: Primicias